Colocar distintas especies vegetales en los
lugares de trabajo puede reducir el estrés y la falta de atención, hasta en un
70 por ciento, según los expertos en Feng Shui.
Introducir plantas en el entorno laboral mejora la productividad ya que reducen
el estrés de las personas, facilitan la retención y ayudan a la concentración,
además de que mejoran la calidad del aire y decoran las oficinas. Además, las
plantas absorben los elementos químicos contaminantes, protegen del ruido,
reducen la fatiga y el nivel de polvo en el aire.
Es un hecho que las plantas ingeridas como infusiones de tila o incluso las
cápsulas de valeriana, son conocidas por sus cualidades sedantes que ayudan a
combatir el estrés, el nerviosismo y la ansiedad. Además, el aroma de las
plantas y su impacto estético en el entorno producen bienestar, aumentan la
vitalidad y mejoran el nivel de concentración de las personas cuando trabajan o
estudian, según evidencias científicas.
Una de las plantas antiestrés por excelencia es el césped y lo ideal sería
disponer de un pequeño trozo para descansar los pies descalzos después de la
jornada de trabajo. Otros factores que inciden en el bienestar en el trabajo y
en el incremento del rendimiento laboral son la luz, el color y la disposición
del mobiliario.
Un reciente estudio de Rentokil Tropical Plants y desarrollado en el Reino
Unido, demuestra que en los centros públicos que hay plantas se mejora la
calidad ambiental y la salud física y sicológica de las personas que los
frecuentan.