El Feng Shui, en su búsqueda de la armonía y
las energías positivas para el bienestar, también tiene consejos y recetas para
potenciar y canalizar de forma positiva las relaciones de pareja.
Las técnicas, preceptos y consejos del Feng Shui no sólo se aplican a nuestro
espacio vital sino a nuestro hogar y al lugar de trabajo. Por otro lado, tampoco
centra sus beneficios en el individuo de forma independiente. En este sentido,
el efecto de sus postulados sobre las relaciones humanas, especialmente las de
pareja, pueden resultar muy positivos.
En una relación de pareja, la armonía preconizada por el Feng Shui es un ideal
que presenta muchos altibajos, como corresponde a la interacción de dos seres de
evidente y lógica imperfección. Las discusiones suelen representar el factor de
alteración más frecuente en este tipo de relación.
Minimizar el efecto de una discusión en nuestra memoria y potenciar al mismo
tiempo los momentos felices es uno de los objetivos del Feng Shui, en este
apartado. Así, colocar a la vista fotografías que muestren momentos
especialmente felices de nuestra relación puede ayudarnos a tenerlos presentes
y, de este modo, potenciarlos para dejar de lado los sentimientos negativos.
En la vertiente sexual, el Feng Shui aconseja el uso de elementos aromáticos,
música sensual y, en resumen, la creación de una atmósfera sugerente para
establecer, de este modo, las condiciones idóneas para la práctica del sexo.
Aumentar la líbido es la preocupación de gran número de personas. Un modo de
potenciarla es incluir en la decoración de nuestro dormitorio de objetos
marcadamente verticales, como obeliscos, pirámides o triángulos.
Por último, es frecuente, entre las personas sin pareja, decorar su habitación
con fotos de personas del sexo opuesto.
El Feng Shui aconseja sustituirlos por otros en las que aparezcan parejas, ya
que constituyen un medio de visualizarnos a nosotros mismos formando parte de
una pareja y fomenta el planteamiento positivo y no autocompasivo.