Conozca sus poderes y sepa cómo usarlo. Para
que pueda proteger a toda su familia de pesadillas y energías negativas.
El origen de los atrapasueños proviene de los aborígenes Ojibwa (EE.UU.), quines
los construían atando hebras alrededor de una argolla circular o con forma de
lágrima, armando una red, similar a una telaraña.
Su función era filtrar los sueños dañinos de los integrantes de su comunidad,
dejando pasar sólo los contenidos oníricos y visiones positivas. Gracias a su
poder, este talismán poderoso fue aprovechado por otras comunidades y hoy se
usa, además, para asegurar un futuro próspero y llamar a la armonía familiar en
el hogar.
Es muy importante que quien tenga un atrapasueños se sienta a gusto con él y, en
lo posible, le dé un toque personal, porque si no, no podrá ejercer su efecto
protector.
SUS PARTES:
- El círculo o aro: representa la rueda de la vida, el cosmos y su movimiento
cíclico.
- Red o malla: los “buenos sueños” pasan por el centro del aro hacia la persona
que duerme. La energía negativa o los malos sueños son capturados en la malla y
se desvanecen con el primer rayo de luz.
- Plumas: son símbolos capaces de elevar la energía áurica del poseedor del
talismán. Se usan para desbloquear la energía estancada.
- Cuentas, abalorios o semillas perforadas: se deben elegir las más adecuadas
para el temperamento de la persona que lo usará, ya que simbolizan la relación
entre el plano terrenal y el astral.
¿CÓMO USARLO?
Para protección de los niños, se coloca en el respaldo de la cuna, del lado de
afuera. Para el resto de la familia, se cuelga a los pies de la cama.