Para localizar el Qi próspero es necesario
centrarse en cálculos relacionados con la dirección geográfica de la
edificación, sistemas BaZhai y Xuan Kong y, por otra parte, es necesario evaluar
las formas externas, según Joey Yap, una de las grandes personalidades de
reconocido prestigio del Feng Shui a nivel mundial
En primer lugar, los métodos basados en cálculos se utilizan para el Feng Shui
interior y la evaluación de las formas, para el Feng Shui en exteriores. De esta
forma, según las enseñanzas del Feng Shui, cada casa tiene su propio sector para
el Qi próspero y la misión de la persona que quiere seguir estas enseñanzas es
encontrarlo y por tanto potenciarlo. Al parecer, los expertos señalan que no
existe una única dirección próspera universal ya que dependerá de la dirección
de la casa y de una serie de cálculos matemáticos especiales. En la milenaria
práctica del Feng Shui, no todas las fachadas alineadas entre sí gozan del mismo
Qi próspero. Así, las formas externas tienen que ser consideradas cada una
individualmente.
Igualmente, existe el “contexto destino” que tiende a relacionar la dirección
del hogar con el rumbo que tomará la vida de cada uno. De ahí que sea muy
importante saber activar, una vez situado, el Qi próspero. Conseguido esto, se
puede situar una habitación principal de la casa en este lugar o incluso la
puerta de entrada para dar acceso a la prosperidad en nuestro hogar.
Los expertos en Feng Shui suelen localizar el Qi valiéndose del elemento agua,
como elemento en constante movimiento que determina la dirección y el rumbo de
las energías. Un aspecto muy importante es saber recoger el Qi, con la
instalación de un vestíbulo brillante, o Ming Tang, que en chino no significa
luminosidad sino espacio, amplitud, anchura, gran capacidad, a modo de sala
espaciosa y abierta que es capaz de permitirnos recoger y retener el Qi.
Conseguir dinero y riqueza no es lo importante sino saber mantenerlo y esto
excede de las enseñanzas milenarias. Es una cuestión de destino y, por tanto, si
nuestro destino no tiene en el camino dichas riquezas, será muy difícil que las
podamos conseguir. Por ello, el destino es un componente de la ecuación; la otra
parte es estar dispuesto a tomar oportunidades, hacer sacrificios y encarar los
retos que la vida nos presenta, según señala Joey Yap, una de las grandes
personalidades de reconocido prestigio del Feng Shui a nivel mundial.