'Aunque se demuestre que la telepatía es
cierta,' dijo un eminente biólogo a William James, 'los eruditos se unirían para
suprimirla y ocultarla, porque perturbaría la uniformidad sin la cual los
científicos no pueden llevar a cabo sus ocupaciones.'
Citado por Brian Inglis
Uno de los fenómenos psíquicos más asombrosos, el cual ha sido continua y
deliberadamente ignorado por religiosos, escépticos y ateos, es la xenoglosia,
la habilidad de hablar o escribir en un idioma extranjero que una persona nunca
ha aprendido. Después de que todas las otras posibles explicaciones, tales como
fraude, memoria genética, telepatía y criptonesia (recordar un idioma extranjero
aprendido antes), han sido investigadas, la xenoglosia se toma como evidencia de
memorias de un idioma aprendido en una vida pasada, o de comunicación con una
entidad desencarnada, el espíritu de una persona.
Hablando y escribiendo un idioma nunca aprendido
Existen muchos casos registrados de adultos y niños hablando y escribiendo en
idiomas que ellos nunca han aprendido. Algunas veces ocurre espontáneamente pero
con más frecuencia ocurre cuando las personas están bajo hipnosis, o en un
estado alterado de conciencia. En algunos casos sólo se recuerdan unas pocas
palabras pero en otros casos la persona se hace totalmente fluente y capaz de
conversar con interlocutores nativos en oscuros dialectos que no han sido usados
por siglos.
El Dr Morris Netherton reporta un caso de un niño de once años, rubio y de ojos
azules, quien bajo hipnosis fue posible grabar su voz durante once minutos
mientras hablaba un antiguo dialecto chino. Cuando la grabación fue llevada a un
profesor del Departamento de Estudios Orientales de la Universidad de California
resultó ser una recitación proveniente de una religión prohibida en la Antigua
China (Fisher 1986: 202).
El médium americano George Valentine, bajo trance, condujo sesiones en ruso,
alemán, español y galés. El médium brasileño Mirabelli habló y escribió largos
documentos técnicos en más de treinta idiomas, incluyendo sirio y japonés, en
presencia de científicos y multitudes de hasta 5,000 personas (ver Capítulo 10 y
Lazarus 1993:121)
En 1977, los doctores de una penitenciaría estatal en Ohio, USA, descubrieron
que un violador convicto llamado Billy Mulligan había sido poseído por dos
nuevas personalidades, ambas de las cuales se comunicaban en diferentes idiomas.
Mulligan nació y se crió en USA y no hablaba ningún idioma extranjero, pero
cuando era poseído por Abdul, Mulligan podía leer y escribir en perfecto árabe,
mientras que como Rugen hablaba perfecto serbo-croata con un fuerte acento
eslavo (Lazarus 1993: 83).
El fraude y las memorias suprimidas se descuentan
Las explicaciones más obvias para estos casos son el fraude deliberado, o que la
persona en cuestión haya aprendido un idioma en la niñez temprana sin haber
estado enterado de ello. Los investigadores cuidadosos siempre se ocupan de
investigar estas dos posibilidades.
El Dr. Ian Stevenson, uno de los más respetados científicos de los Estados
Unidos, ha realizado investigaciones especializadas sobre xenoglosia; su libro
Xenoglossy (Stevenson 1974) es uno de los principales estudios científicos en
esta área. En él se documenta un estudio que le hizo a una mujer americana de 37
años. Bajo hipnosis ella experimentó un total cambio de voz y personalidad como
la de un hombre. Ella habló con fluidez en sueco, un idioma que ella no hablaba
ni comprendía en estado de conciencia normal.
Este caso estuvo bajo la atención directa del Dr. Stevenson por más de ocho
años. Los estudios incluyeron lingüistas y otros expertos y científicos quienes
meticulosamente investigaron cada posible explicación alternativa.
El fraude fue descartado por un número de razones sustantivas que Stevenson
explica en su estudio. La persona y su esposo médico fueron exhaustivamente
investigados. Ellos estuvieron bajo extremo y continuo escrutinio, no queriendo
publicidad y aceptando la publicación del estudio sólo si sus nombres eran
cambiados para proteger su privacidad. Ambos, esposo y esposa, eran considerados
por su comunidad local como personas decentes y honestas y sus comportamientos,
ejemplares. Ciertamente no había motivo para el beneficio personal. Al
contrario, ellos experimentaron una gran cantidad de inconvenientes para poder
completar el estudio a través de muchos años.
Criptomnesia, el recuerdo de un idioma extranjero aprendido en los primeros años
de la vida de una persona, fue también descartado. Años de investigación del
sujeto fallaron en plantear una posible sugerencia de que ella o sus padres
hubieran aprendido sueco en sus años mozos, o que se hubieran asociado con
alguien que fuera sueco.
Otra caso que Stevenson investigó con igual cuidado fue reportado en la edición
de julio de 1980 del Journal of the American Society for Psychical Research. Se
trataba de una mujer hindú llamada Uttar Huddar quien a la edad de 32 años
espontáneamente tomó la personalidad de una ama de casa de Bengala Occidental a
principios de 1800. Ella comenzó a hablar bengalí en lugar de su propio idioma
marathi. Por días o semanas, de vez en cuando, personas bengalí parlantes tenían
que ser traídos para permitirle a ella comunicarse con su propia familia.
El autor Lyall Watson describe el caso de un niño de 10 años, Indio Igarot, que
vivía en el remoto Valle Cagayon en las Filipinas. El niño nunca había tenido
contacto con ningún idioma o cultura otra que la suya propia. Sin embargo, bajo
condiciones de trance, el niño se comunicaba libremente en zulú, un idioma que
el nunca había escuchado. Watson sólo lo reconoció porque él había pasado su
primeros años de vida en África (citado por Lazarus 1993: 84).
Peter Ramster, un psicoterapista australiano, ha documentado varios casos que
han sido completamente investigados. En su libro, The Search for Lives Past (La
Búsqueda de Vidas Pasadas) (Ramster 1990: 227), cita el caso de Cynthia
Henderson cuyo único contacto con el idioma francés había sido unos pocos meses
de instrucción básica en el séptimo año de la escuela secundaria. Sin embargo,
bajo hipnosis ella era capaz de llevar a cabo una larga y detallada conversación
en francés con un interlocutor nativo, quien comentó que ella hablaba sin rastro
de acento inglés al estilo del siglo dieciocho.
Comunicación en lenguas muertas
En algunos casos los sujetos bajo trance se han comunicado en idiomas que ya no
están en uso, o que son conocidos sólo por unos pocos expertos.
El Dr. Joel Whitton cita el caso de Harold Jaworski quien, bajo hipnosis,
escribió veintidós palabras y frases que él 'escuchó' que él mismo hablaba
durante su vida pasada como vikingo. Trabajando independientemente, los
lingüistas identificaron y tradujeron diez de estas palabras como antiguo
noruego, y varias de las otras como ruso, serbio o eslavo. Todas las palabras
fueron asociadas con el mar (Whitton and Fisher 1987: 210).
En 1931, una joven inglesa de Blackpool, conocida en los archivos de la Sociedad
para la Investigación Psíquica como Rosemary, comenzó a hablar en un antiguo
dialecto egipcio bajo la influencia de la personalidad de Telika-Ventiu quien
había vivido aproximadamente en los años 1400 aC. Frente al egiptólogo Howard
Hume, ella escribió 66 frases precisas en el lenguaje perdido de los
jeroglíficos y habló en una lengua que no se había escuchado fuera de los
círculos académicos por miles de años (Lazarus 1993: 85).
Pearl Curgen, una médium de San Louis que era casi analfabeta, comenzó a
escribir en un sorprendentemente preciso inglés de la Edad Media. Bajo la guía
de una entidad espiritual ella produjo sesenta novelas, obras de teatro y
poemas, incluyendo un poema épico de 60,000 palabras (Lazarus 1993: 119).
Telepatía y memoria genética descontadas
Además de fraude y criptonesia, las otras dos 'explicaciones' dadas algunas
veces por los escépticos para la xenoglosia son la 'telepatía' o la 'memoria
genética'. Sin embargo nunca ha habido, en ninguna parte del mundo, un caso de
una persona que haya podido aprender a hablar un idioma extranjero por
telepatía.
La otra llamada 'explicación', memoria genética, es igualmente difícil de tomar
en serio. La afirmación de que de alguna forma el idioma chino antiguo quedó
grabado en los genes de un niño caucásico americano de once años de edad, lo
cual le permite hablarlo hoy en día, es risible.
No hay explicación alternativa creíble
Existen literalmente miles de casos de xenoglosia, cientos de los cuales han
sido documentados. Ellos incluyen lenguajes modernos y antiguos de todas partes
del mundo. Los investigadores psíquicos, tales como el altamente creíble Dr. Ian
Stevenson, han usado métodos científicos para estudiar la xenoglosia y afirmar
que hay sólo dos explicaciones posibles, contacto con un espíritu o recuerdos de
vidas pasadas; ambas son evidencias de la existencia de la vida póstuma.
La responsabilidad probatoria ha pasado al lado de los escépticos quienes
tendrían que proveer una explicación creíble alternativa. Hasta ahora nadie ha
sido capaz de hacerlo.
De acuerdo con lo anterior, en la ausencia de alguna otra explicación creíble y
en contexto con las otras fuertes evidencias existentes en favor de la vida
póstuma, fenómenos de voces electrónicas y mediunidad, la xenoglosia resulta
fácil de aceptar como una ulterior evidencia de la supervivencia.