La definición de precognición fue formulado
por Richet en 1.921; precognición, en el sentido estricto, es conocimiento
directo del futuro.
Llamamos espontáneos a aquellos casos de precognición realizados fuera de los
laboratorios de parapsicología; en los últimos años se han recogido miles de
casos espontáneos de conocimiento del futuro.
Como decíamos anteriormente, los casos más sorprendentes siempre son
espontáneos: "No es el hombre el que va en busca de la precognición; es la
precognición la que busca al hombre y lo sorprende".
Las precogniciones espontáneas acostumbran a darse en circunstancias especiales,
durante el sueño, en delirios causados por la fiebre, en estado hipnótico, etc.
Se han hecho numerosos experimentos para demostrar la precognición, siendo uno
de los más importantes el llevado a cabo por el doctor W. Tenhaeff, profesor de
Parapsicología de la Universidad de Utrech, con el sensitivo Gerard Croiset.
"Era el 17 de enero de 1.951. En una sala de Rotterdam debía realizarse una
reunión el dia 20. Había 30 sillas numeradas; al azar se escogió el número 18 y
se preguntó al Sr., Croiset quien se sentaría en aquella silla. Al cabo de unos
instantes el mismo Croiset dijo que no recibía ninguna impresión y que le
indicaran otro número; así se hizo, y poco después revelo que en ese lugar se
sentaría un señora con cicatrices en el rostro, consecuencia de un accidente
automovilístico ocurrido durante una temporada en que había ido a Italia.
Con relación a dicha señora recordó la sonata "Claro de Luna"
El día 20 de enero a las 20,45, se comprobó que de los 28 invitados sólo habían
acudido 27 y que precisamente el asiento18 quedó desocupado. En el otro lugar
por el que se preguntó a Croiset, se sentó la señora de un médico: tenía
cicatrices en la cara resultado de un accidente de automóvil durante unas
vacaciones que había pasado en Italia. El marido afirmó que , la sonata "Claro
de Luna" le incomodaba mucho a su esposa porque la asociaba a una cuestión
intima en su vida".
El doctor Tenhaeff realizo con G. Croiset 150 experimentos de precognición por
el método de la silla vacía y los resultados siempre fueron positivos.
Algunos científicos llaman a la precognición el tercer ojo, considerando que
anatómicamente se encuentra en la glándula pineal, glándula que se alija en
nuestro cerebro y de la que en la actualidad la ciencia médica desconoce su
función.
A continuación y una vez más, veamos un caso precognitivo que fue debidamente
comprobado en su día y publicado por el Journal of Society for Psichical
Research de 1.912 tomo XV, páginas 265-268:
"Como ya es sabido, el famoso Titanic naufragó trágicamente en la noche del 14
al 15 de abril de 1.912. Una de las personas que tenía reservado pasaje para él
y toda la familia era el señor O´Connor, pero unos días antes de embarcar soñó
que veía naufragar el navío y a todos los pasajeros flotando en el mar. El señor
O´Connor no quiso decir nada a nadie, pero al repetírsele el sueño al día
siguiente y al enterarse de que su viaje podía demorarse, decidió comunicar a su
familia el sueño que había tenido y anular los billetes. Gracias a la
precognición seguramente salvaron la vida".
Debe Vd. pensar que sólo explicamos casos sin llegar a descubrir el mecanismo
por el cual se produce el fenómeno. En la actualidad poseemos millares de
pruebas de la existencia de la telepatía, la clarividencia y la precognición;
los hechos existen, los fenómenos están ahí, pero ¿por qué se producen? ¿es el
subconsciente?¿que energía utiliza? etc. etc....
Todas estas preguntas no tienen respuestas, pero si seguimos estudiando y
comprobando y, lo que es más importante, estamos abiertos a cualquier
manifestación paranormal, llegará un día en que podremos explicarnos muchas
cosas. no hay que ser excesivamente optimistas pero no podemos ni debemos
cerrarnos a los hechos ya que están en nosotros y forman parte de nuestra propia
existencia.
Para finalizar este tema queremos explicarle un par de conceptos para que los
conozca y sepa su significado si los encuentra al leer alguna revista
especializada.
Se trata de los términos simulcognición y retrocognición refiriéndose a la
precognición.
La precognición la podemos dividir en:
Simulcognición: Es la faculta o poder de conocer directamente lo que sucederá el
un futuro más o menos próximo.
Retrocognición: facultad o conocimiento en cualquier momento de un
acontecimiento del pasado.
CASO DE PRECOGNICIÓN
"Una madre joven despertó una noche a su esposo, ingeniero agrónomo, para
relatarle una terrible pesadilla que había tenido momentos antes. en la misma
vio como una lámpara grande, muy pesada -reliquia familiar de otra época-, que
colgaba precisamente donde estaba situada la cuna con su hija de pocos meses,
caía encima de ésta matando a la criatura. En el sueño vio cómo el aro de bronce
que soportaba los brazos de dicha lámpara cercaba las piernecitas de su hija y
uno de sus brazos aplastaba la cabeza. En el sueño alucinatorio, cuando ambos
esposos corrían para descubrir lo que había pasado, la esposa observó que
claramente que las manecillas de reloj que había encima de la gran chimenea
marcaba la 4:30 horas, y el reloj con sus minuteros se le había manifestado de
forma clarísima, precisa, destacando de cuanto había en la habitación. vio una
esfera descomunal, distorsionada por momentos, imposible de pertenecer a una
realidad, pero...
El esposo se echó a reír y hasta bromeó al conocer el disparatado sueño, que
calificó de auténtica pesadilla. La lámpara hacía más de diez años que estaba
colgada en el mismo lugar y bien sujeta por cierto. Cansino, muerto de sueño,
pronto dio la conversación por terminada, dando media vuelta y continuó
durmiendo tranquilamente. Pasaron varios minutos, en parte angustiosos para la
esposa, ya que estaba presa de un extraño temor, que la obligaba a reaccionar en
forma contraria a lo que en su fuero interno creyera que lo que iba a hacer era
una tontería y se levantó de la cama con el mayor sigilo para no despertar a su
esposo. Más tranquila, una vez hubo efectuado, se fue decidida a la habitación
contigua y regresó al lecho trayendo en sus brazos a la niña que colocó en la
cama entre su marido y ella.
Tranquila ya, hasta un poco avergonzada por sus ridículos temores, se quedó
prontamente dormida.
Pero dos horas más tarde, el joven matrimonio se despertó bruscamente. Algo
inaudito acababa de suceder. un tremendo estruendo, insólito, les despertó
violentamente. Horrorizados, descubrieron que la lámpara del techo, aquella que
hacía diez años que estaba colgada, aquel armatoste tan pesado y de la que el
marido jamás había querido desprenderse por que lo consideraba un recuerdo de
sus padres, había caído precisamente sobre la cuna, destrozándola en parte, al
romperse unas anillas que la sujetaban al florón del techo.
Y cosa curiosa: el reloj de la chimenea les dio en aquel momento la hora exacta:
las cuatro y treinta minutos".