Ángeles
La palabra
"angelología" viene de dos términos Griegos, a saber, aggelos (pronunciado
angelos) que significa "mensajero" o "ángel" y logos que significa "palabra,"
"materia," o "cosa." En la teología sistemática Cristiana se usa para referirse
al estudio de la doctrina biblíca de los ángeles. Incluye tales temas como el
origen, la existencia, y la naturaleza de los ángeles, clasificaciones de los
ángeles, el servicio y las obras de los ángeles así también como su existencia,
actividad, y el juicio de Satán y demonios (ángeles perversos o caídos). Tales
teologías, sin embargo, tratan a Satán y los demonios como un encabezado aparte,
a saber, demonología.
La Naturaleza de los Ángeles
Un ángel es un espíritu creado por Dios y comisionado por Él para un propósito
en especial de acuerdo a la elaboración de Su obra (por ejemplo, Col 1:16; Heb
1:14). Tienen enorme poder y conocimiento aunque limitado. Se les refiere como
"mensajeros" en ambos Antiguo y Nuevo Testamentos y como tales cumplen las obras
de Dios. Aunque algunos letrados han negado su identidad personal, es claro que
sí tienen su propia personalidad; ellos piensan (1 Pedro 1:12), sienten (Lucas
2:13), y deciden (Judas 6), y ángeles santos dan inteligentes y excelentes
alabanzas a Dios. Son de una orden superior a los hombres, somo el Salmo 8:4-5
explica, pero son inferiores a Cristo (2 Sam 14:20; Lucas 20:36; Heb 1).
Aparentemente no pueden procrear (Mateo 22:30).
En el Antiguo Testamento a los ángeles se les refiere como a "anfitriones
celestiales," "hijos de Dios," "y los benditos" (1 Samuel 17:45; Job 1:6; 2:1;
Salmo 89:5, 7). La primera expresión, "anfitriones celestiales" se relaciona con
su numero infinito y poder para defender a la gente de Dios (ver Heb 12:22). La
segunda expresión, "hijos de Dios" resalta su estrecha relacion con Dios, sus
cualidades similares a Dios, y la capacidad en la cual ellos funcionan ante Él.
La tercera subraya, "los benditos," se refiere a su carácter moral puro.
Clasificación de Ángeles
No hay mucha revelación en las Escrituras en torno a la clasificación de los
ángeles. Uno quisiera tener más información ya que lo que se tiene sí sugiere
que hay "rangos" o "clasificaciones" entre ellos, pero es difícil decir más
fuera de esto. Debemos decir de principio, sin embargo, que la afirmación que
algunos ángeles fueron confinados al abismo cuando pecaron y otros no, en base a
textos como 2 Pedro 2:4, es improbable. Todos los ángeles caídos estan detenidos
en pozos de oscuridad hasta que llegue su dia de enjuiciamiento, pero son capaces
desde ahí de elaborar estrategias malignas en contra de Dios, su gente, y su
creación.
A Miguel se le refiere como un arcángel en Judas 9--una designación que no ha
sido recibida por ningún ángel en las Escrituras (aunque por supuesto debe haber
muchos otros Arcángeles). Esto parece indicar que él tiene autoridad sobre
muchos ángeles y lo hace así bajo la autoridad de Dios. Se le refiere también
como el "gran principe," dónde el término "principe" también parece connotar
niveles de autoridad entre los Ángeles (Dan 9:21;12:1). Están también ángeles
que gobiernan sobre ciertos paises como podemos ver en la referencia de Daniel
al "principe del reino de Persia" (10:13).
Aunque hay controversia en cuanto a los ángeles guardianes, parece ser que Jesús
en Mateo 18:10 tal vez esté implicando esto.
Está también el Serafín mencionado en Isaías 6:2-4. Desafortunadamente, este es
el único lugar donde se les menciona en las Escrituras. El término serafín
significa "los que arden" y puede ser una alusión a su luminosidad, no obstante
que escondan sus pies y rostros de la luminosidad de El Bendito de Israel. Por
lo tanto parece que están profundamente preocupados por la santidad de Dios y lo
adoran en humildad. En el caso de Isaías ellos vinieron a él y de parte de Dios
le comunicaron que sus pecados habían sido perdonados. Al haber sido purificado
por la santidad ardiente de Dios, el profeta estaba ahora preparado para hablar
a un Israel desobediente en nombre de Dios.
También se menciona a los Querubínes varias veces en el AT y una vez en el NT
(Heb 9:5). Ellos parecen estar ocupados en la protección de la santidad de Dios
y el acceso a el en interrelación. Por lo tanto estan estacionados en el Jardín
del Edén haciendo imposible para el hombre regresar al jardín y comer del árbol
de la vida (Gen 3:22-24). Similarmente, estan conectados con la cubierta y la
ley en Exodo 25:18-22; es allí en el la cubierta donde Dios iba a reunirse con
el hombre pecaminoso. Ellos son los seres vivientes que Ezequiel vió en su
visión (Ezequiel 1:4-28; 10:15) y ellos parecen tener cuatro alas y rostros como
de leones, toros, águilas, y seres humanos. Ellos tenían manos humanas, pies
como de becerros, etc. Vea Ezequiel 1:4-14 para mas detalles. Ellos también,
como aquellos que Isaías vió, brillaban resplandecientemente, como bronze
pulido. Ellos están asociados con el fuego, relámpagos, y adOracion santa del
Dios verdadero y misericordioso (ver Apocalipsis 4:4-8).
Servicio de Ángeles
Es imposible describir todos los servicios los cuales los ángeles proveen al
Dios darles una orden, pero aquí están algunos que estan relacionados con la
salvación, juicio, control providencial de Dios de la historia humana. En
términos de la salvación, los ángeles interpretaron un papel en la llegada,
muerte, y resurrección de Cristo. Ellos dieron este mensaje a María que ella iba
a tener al niño-Cristo (Lucas 1:26-38) y lo proclamaron como Salvador ante los
pastores (Lucas 2:13). Ellos fortalecieron a Cristo durante el periodo de las
tentaciones en el desierto tal como lo fortalecieron en las pruebas de Getsemaní
(Lucas 22:43). También estaban listos a su orden para luchar por el (Mateo
26:53). Además, rodaron la piedra de su tumba y también proclamaron su
resurrección (Mateo 28:2,6).
El autor de los Hebreos sintetiza el papel de los ángeles en las vidas de los
creyentes en Hebreos 1:14: "No son todos los ángeles espíritus abastecedores
enviados para ayudar a aquellos quienes heredarán la salvación?" Como tal, no
están vitalmente interesados e involucrados en nuestro propio crecimiento
espiritual y la misión que tenemos de tomar el evangelio a los extremos de la
tierra. Ellos, cuando Dios desea, nos fortalecen y hasta nos rescatan de
peligros físicos para que podamos continuar con el trabajo de Dios de predicar
el evangelio (Hechos 12:7; 27:23-24). Estan profundamente interesados en la
salvación de los descarriados y se alegran cuando un pecador se arrepiente y se
dirige a Dios (Lucas 15:10). Ciertamente, Felipe fue comisionado por un ángel
para ir y reunirse con el eunuco de Etiopía en el camino desierto para que este
hombre pudiera ser salvado (Hechos 8:26). Los ángeles también se involucran en
cuidar a los creyentes cuando mueren (Lucas 16:22).
A los ángeles también se les usa por el Señor en el jucio de los no creyentes.
Esto se puede ver en el Génesis 19:12-13 cuando los ángeles le dicen a Lot que
salgan de Sodoma; por la orden del Señor y por la maldad de esa ciudad, estaban
preparados para destruirla. Algunas veces infligen castigo (Hechos 22:23) y en
el Apocalipsis 8-9, 16 ellos están intimamente conectados con la trompeta y el
juicio.18 Al final de la era ellos seran los que junten a los injustos para el
enjuiciamiento (Mat 13:41-42).
En el sentido que los ángeles estaban involucrados en la llegada de Cristo, la
salvación, crecimiento, preservación de los cristianos, y el juicio de los no
creyentes ellos estaban involucrados en la obra providencial del plan de Dios
(envolviendo todas las cosas) en el mundo. Esto se puede ver en el control de
las naciones también (Daniel 10:13,20-21).
Satan Como un Angel Caído
El término "Satán" significa "adversario" en la biblia Hebrea y el Nuevo
Testamento los escritores trajeron el nombre al Griego sin ningún cambio. Satán
es un ángel caído, malvado, tal vez un arcángel, aunque esto no totalmente
preciso (ver Ezequiel 28:14).
Ha habido mucha especulación en torno a Satán (y sus demonios) lo cual pone en
duda su existencia e identidad personal. Primero, debe ser mencionado que el
demonio o demonios son corroborados por todo escritor del Nuevo Testamento y
aparecen en varios libros del AT también. Segundo, Jesúcristo mismo enfrentó
directamente a Satán y sus demonios en numerosas ocasiones (por ejemplo, Mateo
4:1-11; Marcos 5:1-20). Tercero, ciertas maldades como el Holocausto, por
ejemplo, dan apoyo a la descripción de Satanás y los demonios.
A Satanás también se le describe como una persona. Pero algunos alegan que la
idea biblíca de Satán y los demonios debe ser desmitificada. Esto es, Satán y
los demonios pertenecen a la perspectiva de los Cristianos (aparte de otros) del
primer siglo, pero con el advenimiento de la perspectiva científica, sabemos
mejor. Enfermedades que eran atribuidas a Satán ahora sabemos que son
enfermedades causadas por bacterias y virus microscópicos. El problema con esta
perspectiva es que los Cristianos (y otros más) en el primer siglo no atribuían
todas las enfermedades fisiológicas al demonio, solo algunas. Por lo tanto no
eran tan ingenuos como esta perspectiva implica. Además, es simplemente
arrogante, sin mencionar ingenuo, el atestiguar que porque ellos vivieron
entonces y nosotros en la actualidad, sus perspectivas eran infantiles,
aniñadas, e improbables. Tal vez no sabemos todo lo que debíamos saber, además
el paradigma de la ciencia es incapaz de dar un juicio en este tema ya que la
naturaleza de este caso, la realidad de las cosas tratadas no están situadas
dentro de sus metodos de cuestionamiento.
Se encuentran otros que dicen que el demonio es en realidad una forma de hablar
de fuerzas malévolas, en la cultura, por ejemplo. Esto está, sin embargo, lejos
de lo que la Biblia enseña con respecto a Satanás y sus emisarios.
Con respecto a Satán, la Biblia enseña que él es una persona (es decir, que
tiene una personalidad). Es muy astuto (Gen 3:1; 2 Cor 11:3), se enoja cuando
fracasa (Rev 12:17), y ejerce su voluntad en las personas que estan indispuestas
a escuchar a la verdad (2 Tim 2:26). Todas estas son funciones que una persona
lleva a cabo y que él, por supuesto, será responsable ante Dios por todo lo que
ha hecho, esté haciendo, y haga (Juan 12:31; Rev 20:10). Por lo tanto, él será
moralmente responsable. Asi que él no es solo una fuerza en la cultura, o maldad
o cualquier otra cosa; él es una persona que, aunque no lo igualemos con la
cultura, desempeña una representación perversa en los eventos culturales y
mundiales (1 Juan 5:19). Los demonios también tienen una personalidad y no son
las almas de gente muerta que pecaron lejos de la gracia salvadora de Cristo.
En las Escrituras a Satán ("adversario") se le dá diferentes nombres y títulos
los cuales ilustran su actividad de oponerse a los propósitos, planes y gente de
Dios. Sus nombres incluyen: (1) el demonio ("calumniador" Mateo 4:1; 13:39; Rev
12:9)19; (2) Beelzebú ("Señor del cielo"; Mateo 12:24; mientras que éste era
usado por los Fariseos para referirse a Satánas, el origen y asociaciones del
nombre son inciertos. Puedo haber sido usado originalmente para referirse a la
deidad Canaanea de la fertilidad quien era el principal adversario de la
religión Israealita. En este caso, Baal significa "señor" y zebul se refiere al
"cielo" 20), y (3) Belial ("uno que se se opene a Dios"; 2 Cor 6:15).21
A Satán se le conoce por muchos títulos los cuales revelan sus intentos de
oponerse a la obra de Dios y de dañar a los santos. Se le conoce como al dios de
esta era-una era caracterizada por el pecado y la oposición a Dios. Él se opone
al evangelio al cubrir las mentes de las personas a la verdad del evangelio (2
Corintios 4:4). A él se le refiere como el príncipe de este mundo (Juan 12:31).
Por lo tanto en alguna manera el sistema mundial está bajo su control (1 Juan
5:19). Él es el príncipe de las tinieblas (Efesios 2:2; Col 1:13) y como tal
gobierna sobre los demonios que hacen hacen su voluntad y sobre los incrédulos,
los hijos de la desobediencia, como Pablo dice. Su nombre, el malo sugiere su
propia naturaleza y la naturaleza de su obra entre la gente promoviendo maldad y
oposición a la rectitud y a la verdad. También se le conoce como (1) un ladrón
cruel que viene a robar, matar, y destruir (Juan 10:10); (2) el tentador (1
Tesal 3:5); (3) asesino (Juan 8:44); (4) el padre de las mentiras (Juan 8:44), y
(5) el Gran Dragon que engaña al mundo entero (Apocal 12:9). Que buenas noticias
son que el ministerio de Jesús golpeó el centro de su poder y ahora es un
enemigo derrotado, esperando sentencia. Su final será en un lago de fuego donde
el será atormentado día y noche para siempre (Apocal 20:10).
Los Demonios como Ángeles Caídos
Satanás es un ángel caído y se le refiere como "principe de los demonios"
(Marcos 3:22). Por eso, los demonios son ángeles caídos también y bajo su
mandato. En veces se les refiere como "espíritus impuros" y "espíritus
malignos", ambas atribuciones que se refieren a su maldad moral y espiritual
(Mateo 10:1; 12:43; Marcos 1:23). También se les refiero como "principados y
poderes en Romanos 8:38-39, 1 Corintios 15:24, y Colosenses 2:8-15. Son capaces
de morar en las personas y hablar a través de ellos (Marcos 1:34) también pueden
morar en animales (Marcos 5:12). Buscan causar enfermedad, aunque no toda
enfermedad es causada por ellos (Mateos 12:22-24). Ellos desean engañar a los
Cristianos (2 Cor 11:14) al punto de llegar a tener su adoración (1 Cor 10:20) y
por eso deben ser firmemente resistidos (Ef 6:12-18; Santiago 4:7; 1 Pedro 5:8).
No debemos permanecer ignorantes a los planes de Satanás (2 Cor 2:11). El punto
básico es que los demonios, como su padre el príncipe de los demonios, quieren
frustrar la obra de Dios al causar que la gente de Dios peque o haga cualquier
cosa que los haga menos útiles para Él. También aman liderar al mundo entero
lejos de la verdad en Cristo y destruirlos si Dios lo permite (ver Juan 10:10).
Su plan maestro es derrocar el reino de la luz con el reino de las tinieblas y
destronar a Dios.
El Juicio a los Ángeles
Por lo que se ha dicho hasta ahora parece indicar que estamos evocando un tipo
de dualismo entre las fuerzas del bien y del mal. Esto no es así. El demonio y
sus ángeles estan completamente bajo el control de Dios en todo respecto. Su
último fin será en el lago de fuego prueba esto (Apocal 20:10). En resumen, su
sentencia ha sido asegurada a través de la cruz y la resurrección de Cristo ya
que a través de ese gran evento ha mandado fuera al príncipe de este mundo (Juan
12:31).
En Referencia con Demonios y Guerra Espiritual
Virtualmente todos los Cristianos dirían que tenemos al menos alguna medida de
autoridad sobre el Satanás. Después de todo, podemos resistirlo y no se nos
requiere que nos sometamos a su autoridad (Santiago 4:7). También, hay veces en
las que debemos luchar mano a mano contra Satanás y sus legiones (Ef 6:12-18).
Otros Cristianos añaden que podemos, como nuestro Maestro lo hizo, echar
demonios fuera cuando somos confrontados por ellos. Esto también parece bíblico
y ciertamente necesario en veces. Estamos sentados con Cristo en los cielos y
compartimos su reino en el tiempo presente. Esto parece ser el punto de Pablo en
Romanos 16:20-una alusión al Salmo 110:1 y el reino del mesias.22 El escalón se
ha roto dentro del presente y ahora poseemos la autoridad en Cristo para superar
las obras del demonio.
NOTA: Unas palabras acerca de la "posesión" demoníaca. El término no aparece en
las Escrituras pero es que ha sido una traducción infortunada. Hay dos formas en
que la Biblia habla acerca de la influencia de los demonios en la gente. Se dice
que la gente esta "demonizada" o "que tiene un demonio." Esto no es lo mismo que
una posesion en el sentido moderno de ese término el cual implica que el demonio
tiene un control completo sobre la persona, usándola a voluntad. Este es
raramente el caso, inclusive en los evangelios. A menudo la frase "tener un
demonio" y "demonizado" parece hablar acerca de influencia demoníaca de mayores
a menores grados.
Hay un debate considerable en la comunidad evangélica en Norte América en cuanto
a si los demonios pueden morar en los Cristianos que poseen al Espíritu Santo.
No podemos responder a esa pregunta aquí, tan importante como es, pero nadie en
cualquier bando del debate puede permitirse ignorar la profunda influencia que
Satán y sus demonios pueden tener en los Cristianos, algunas veces al grado de
que la oración puede ser posible. En cualquier caso, debemos estar firmes en
nuestra posición en Cristo. Cuando el ataca, debemos resistirlo usando la
palabra de Dios y con la Oración. Sobre todo debemos perseguir una vida
santificada para que no le demos un punto de apoyo. También, debemos cuidarnos
de no culpar todo pecado y enfermedad a Satán y olvidarnos de nuestra propia
participación en el mal. El síndrome de "el demonio debajo de cada roca" es
potencialmente tan devastador de la fé como lo es la negación de su existencia.