Existe un nuevo planeta descubierto en 1982
por Michael Brown y Chad Trujillo. Este pequeño cuerpo celeste fue nombrado
Quaoar en junio de 2002 al descubrir que el tipo de órbita que describe en su
viaje alrededor del Sol es tan circular, como muy pocos planetas llegan a
trazar. El nombre de Quaoar se inspira en el Dios de la creación de los Tongva,
la tribu india que poblaba en el territorio donde fue descubierto este nuevo
planeta, la actual ciudad de Los Ángeles. Fue en el observatorio astronómico del
Monte Palomar, donde fue avistado Quaoar por primera vez. Los indígenas vieron
en este planeta la fuerza de la naturaleza, causa y origen de toda la vida. Este
planeta se diferencia del resto, ya que no lleva el distintivo de un Dios
grecorromano, pues pertenece al nuevo mundo, a América.
El tiempo que tarda este planeta en dar la vuelta al sol es de 288 años
terrestres. La luz del sol tarda tan sólo cinco horas en llegar al planeta,
mientras que nosotros tardaríamos 100.000 años andando. El astro dista de la
tierra unos 6.400 millones de Km., se mueve mil millones de millas de Plutón y
está 44 veces más lejos del Sol que de la Tierra. Su diámetro es de 1.300 Km. La
masa de Quaoar es menor que la suma de todos los asteroides del cinturón de
Kuiper (un área llena de trozos de hielo que orbitan alrededor del sol).
Su descubrimiento no es casual, sino que representa la búsqueda constante de
hace años de dos astrónomos del Instituto Tecnológico de California. La
importancia del descubrimiento de este planeta estriba en que es el cuerpo
celeste que enlaza los orígenes del sistema solar con el cinturón de asteroides
Kuiper.
Los planetas están asociados con los Dioses de las Antiguas Grecia y Roma. En
nuestra Carta Astral todos tenemos la influencia de un Dios u otro representado
por un planeta. Todos los planetas y cuerpos celestes interactúan entre sí y se
influyen de una u otra manera entre ellos, y de una manera simbólica también en
el hombre. Los planetas son modelos universales y se corresponden con los
personajes que todos somos en algún período de nuestra vida.
La influencia de Quaoar sobre nosotros en colectiva y universal, ya que es un
planeta muy lento, debido entre otras cosas a su lejanía con respecto al sol. Su
lentitud nos hace pensar que su paso por un determinado signo zodiacal o franja
celeste durará años, y por lo tanto, será mas colectivo que individual recayendo
sobre toda una generación de individuos.