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1
Milagroso San Blas, que lleno de júbilo, en el camino a la cárcel,
obrasteis prodigios y salvasteis la vida de un niño que se moría ahogado por una
espina que tenía atravesada en la garganta, alcanzadnos del Señor la gracia de
vernos libres de todas las enfermedades de lo garganta y emplear a ésta siempre
para la gloria de Dios y bien de nuestras almas. Así sea.
2
San Blas, santo
pontífice y mártir, que, perseguido, te agradaba la penitencia del desierto, y
con tus milagros convertiste numerosos paganos, te rogamos nos libres de los
males de garganta, y nos concedas la voz; para dar testimonio de la fe con
nuestra palabras, y gozar algún día del cielo en tu compañía. Así sea.
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