Feng Shui navideño.
En vísperas de Navidad, se puede practicar a través del arreglo de la mesa y la
vestimenta los expertos en Feng Shui señalan que cualquier época del año es
buena para practicar sus principios y, Navidad, por tanto, también es época
propicia por las connotaciones que existen de “renovación”.
En Navidad, el viejo arte del Feng Shui no sólo radica en la decOración como
muchos occidentales piensan ya que esta filosofía oriental milenaria basa sus
principios en una correcta combinación de los elementos capaces de atraer
energías positivas y buenas vibraciones a nuestro entorno, ya sea profesional o
familiar, reportándonos tanto beneficios espirituales como económicos. Y que
mejor época del año para hacerlo que la Navidad, momento en el que no sólo
podemos experimentar con la decOracion, sino con la forma de ubicar el
mobiliario, decorar la casa o incluso combinando adecuadamente los colores de
nuestro indumentaria.
El Feng Shui, una filosofía china con 5 mil años de antigüedad, cuyo propósito
último es obtener la prosperidad, el dinero y las buenas relaciones familiares,
nos enseña los principios básicos para garantizar la armonía de nuestro entorno,
en beneficio de los que nos rodean. Los expertos en esta disciplina señalan que
la Nochebuena es un momento perfecto para llevar a cabo una serie de rituales
capaces de ayudar y proyectar nuestros deseos convirtiéndolos en energías
positivas, de cara al nuevo año.
Por todo ello, colocar en la cena de Navidad objetos de determinado material, de
un color específico y en el momento oportuno, hará que se equilibre y potencie
la energía necesaria en ciertas partes de nuestra vida y de nuestro hogar que
nos reportarán beneficios tanto espirituales como económicos, si sabemos
conjugarlos correctamente.
Durante los días de Navidad hay tanta energía que estaríamos ante el momento
justo para recuperarse de los sinsabores del año que termina y para conseguir
que el 2008 se convierta en el año de más éxito. Para ello, hemos de saber
conjugar los cinco elementos de la naturaleza como son el fuego, tierra, metal,
agua y madera; todos ellos se “alimentan” en el sentido de las manecillas del
reloj y ése es el orden en cómo deben ir alineados los objetos en la casa.
Cuando los elementos están equilibrados atraen la abundancia. Pero lo más
importante es saber qué día, de qué material, de qué color está vibrando la
energía de riqueza y prosperidad para conseguir el éxito.
LAL/AGENCIAS