Una forma sencilla de sentirse bien. Paso a
paso, un ejercicio para hacerse uno mismo o para aportarle dulzura y bienestar a
la persona que amamos.
Dar masajes es una forma sencilla de relajarnos. Y, si el masaje lo hace alguien
que quiere a otro o que le transmite buena energía, será mucho más poderoso. El
siguiente es un ejercicio para hacer sobre las manos. Le servirá para
aplicárselo a usted mismo o para realizarlo a su pareja, amigos o a la persona
que quiera.
Instrucciones:
- Bien relajados y distendidos, ubíquense ambos de forma cómoda; pueden estar
los dos sentados. Lo ideal es elegir un ambiente tranquilo y sin molestas
interrupciones o ruidos.
- Tome una crema o un aceite suave, como el que se usa para bebés. Frótese las
manos con él, varias veces, para impregnar sus manos y las de la persona que
tratará y, a su vez, para que sus palmas estén calientes y energizadas. El
frotar las propias manos una y otra vez es una forma sencilla de “cargarlas” de
buenas vibraciones y de poder sanador.
- Comience tomando el dorso de una palma en sus manos y masajéela suavemente.
Luego, vuelva la palma y masajee desde el centro de la mano hacia los dedos.
Repita esta operación varias veces. Hágalo siempre al mismo ritmo, sin tensión y
lentamente.
- Utilice el pulgar para hacer, ahora, círculos concéntricos en el centro de la
palma. A su vez, cada tanto, haga un poco de presión, sin lastimar.
- Haga lo mismo con cada dedo y la base de los mismos. Presione otra vez sobre
el ángulo que forma el pulgar (entre este dedo y el índice).
- A continuación, recorra los tendones del dorso de la mano, acabando suavemente
entre la piel de los dedos. Tome la mano entera de lado a lado y haga una
presión suave, como se le diera la mano. Luego, tome dedo por dedo y recorra
cada uno haciendo suaves presiones.
- Finalmente, pase su mano una y otra vez por el frente y el dorso de la palma,
haciendo un masaje suave y terminando con caricias dulces y calmantes.
Fuente articulo:
Tarot gratis