La Magnetoterapia es la terapia que utiliza
las propiedades curativas de los Imanes en el tratamiento del dolor y la
enfermedad.
El enorme imán terrestre
ejerce una gran influencia sobre la vida del planeta, ya que su campo magnético,
aunque muy pequeño en intesidad, posee una líneas de fuerza que lo traspasan
todo, incluso los órganos internos de nuestro cuerpo. Por ello, cuando se aplica
un imán en una zona del cuerpo afectada por alguna dolencia, sí esta se debe a
alguna alteración de su estado magnético, el campo del imán reordenará en este
sentido la zona afectada, aliviando el sufrimiento que producía dicho desorden.
Este es el principio básico de la
Magnetoterapia. En los orígenes de esta modalidad se utilizaba imán, o imán
natural (Magnetita, Oxido Ferroso-Férrico, Fe3 O4), mineral cristalizado en
masas compactas de un bello color negro ébano con brillo metálico, pero ahora se
usan imanes permanentes de hierro, que son de menor tamaño y, por lo tanto, más
manejables, tienen más potencia y su acción es más rápida. La aplicación
terapéutica del imán es de gran ayuda, tanto en dolencias y enfermedades
crónicas como en las recientemente contraídas, y mejora sustancialmente la
circulación de la sangre. También reporta beneficios como preventivo.
Polaridad del Imán
El imán tiene dos polos y cada uno de ellos tiene efectos terapéuticos
diferentes. El Polo Norte corresponde al potencial negativo (-) del imán ,
mientras que el Polo Sur al potencial positivo (+). El Polo Norte está
principalmente indicado para calmar o suprimir el dolor, así como para combatir
procesos inflamatorios e infecciosos. El Polo Sur proporciona energía,
fortaleza, vitalidad. Por lo tanto, está especialmente indicado en casos de
rigidez, atrofias, debilidades y desgarros musculares, fracturas de huesos y
ligamentos, esguinces, rehabilitación, cicatrización de heridas, artrosis, etc.
El Polo Norte (-) inhibe, detiene los procesos nocivos para el organismo y,
además, es regenerador y relajante. El Polo Sur (+) activa, impulsa y fortalece
los procesos biológicos del organismo, es dinamizador y vitalizante.
Modo de Empleo
Para su uso terapéutico, el imán es de fácil aplicación, basta poner el polo
seleccionado en la zona afectada.Cuanto más ceca esté de la piel, más rápidos
serán sus efectos, aunque el imán también se puede poner encima de las prendas
de vestir.
Tiempo de Aplicación
El tiempo de aplicación del imán variará según las dolencias y enfermedades que
se tratan. Se recomienda dos o tres aplicaciones diarias, en secuencias de
quince a cuarenta minutos, incluso más si fuera necesario.
Dolores Musculares: Aplicar el Polo Norte durante 10 minutos, dos veces al día.
El dolor suele desaparecer al cabo de 8 días.
Dolores Dentales: Situar el Polo Norte directamente sobre la piel, a nivel del
dolor, hasta que este se alivie o desaparezca.
Artrosis: Aplicar el Polo Norte de un imán en la zona dolorida. Cuando no haya
dolor usar en la zona el Polo Sur para regenerar los tejidos.
Quemaduras: Aplicar sobre la quemadura, con una gasa estelizada y el mayor
tiempo posible, el Polo Norte del imán, hasta que desaparezca la ampolla.
Otras Indicaciones: Los imanes no deberán ser usados en las embarazadas y en
personas que tengan marcapasos, porque los patrones magnéticos podrán afectar su
funcionamiento.
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