El Dianismo
El Dianismo es
también conocida como Brujería diánica, Brujería feminista y Wicca feminista.
Creencias y prácticas
Wicca diánica, Brujería diánica y Brujería feminista diánica son nombres comunes
para la tradición Neopagana Diánica Feminista. Mientras algunas diánicas se
identifican a si mismas como wiccanas, algunas prefieren el término bruja o
sacerdotisa de la Diosa. La Wicca diánica puede ser muy similar a la Wicca
tradicional en la práctica, pero difieren significativamente en las creencias.
La mayoría de los miembros de la Wicca diánica le rinden culto a la Diosa
solamente, reconociendo que Ella es la fuente de toda vida y contiene todo
dentro de Ella. Existen brujas diánicas quienes practican otras formas de
paganismo (posiblemente honrando una deidad masculina o deidades) fuera de su
práctica diánica. Algunas diánicas son monoteístas, otras politeístas, y otras
no-teístas.
Muchas diánicas rinden culto en círculos y coventículos compuestos solamente por
mujeres, pero hay tradiciones diánicas que incluyen miembros de ambos sexos.
Eclecticismo, apreciación de la diversidad cultural, interés ecológico, y
familiaridad con sofisticados conceptos de psiquis y transformación son
característicos. Contrario a algunas caracterizaciones, la mayoría de las
diánicas son mujeres heterosexuales o bisexuales. Una minoría son lesbianas, y
algunas de estas están asociadas con posiciones de separatismo lésbico.
Muchos seguidores de la Wicca diánica creen que antes de que la historia fuera
registrada hubo un matriarcado extendido o universal, o culturas matriarcales
las cuales rendían culto a la Diosa, tenían estructuras familiares
matrilineales, igualdad social entre los sexos y no practicaban la guerra. Estas
culturas fueron lentamente suplantadas por violentos grupos patriarcales; los
mitos originales de la Gran Madre y las diosas fueron englobados en la mitología
honrando a los conquistadores y dioses guerreros. Las diánicas señalan el
trabajo de una influyente y controvertida arqueóloga llamada Marija Gimbutas.
Algunas brujas diánicas creen que las culturas matriarcales y adoradoras de la
Diosa existieron literalmente, otros ven en ellas improbables pero inspiradoras
leyendas.
La acción política es muy importante para muchas diánicas, la capacitación
personal es importante para todos. El dicho "lo personal es político" puede
querer decir que ellas ven su elección por ser adoradoras de la Diosa como una
declaración política así como una opción religiosa. Algunas diánicas sugieren
que los cultos monoteístas de un dios masculino (como el Dios dentro del
cristianismo, el islam y el judaísmo) es particularmente dañino para niñas y
mujeres porque si los modelos para la perfección, la bondad y la autoridad son
masculinos, entonces más de la mitad de la población será siempre percibida como
inadecuada.
Algunas Wiccanas diánicas como practicantes del "camino positivo" no practican
hechizos manipulativos o de atar; otras brujas diánicas, como Zsuzsanna
Budapest, no considera mal este tipo de hechizos para los que atacan a las
mujeres.
Historia
La religión se origina en los cultos romanos pre-cristianos de Diana, en todas
las tradiciones matrilineales alrededor del mundo, en las mujeres sabias y las
tradiciones misteriosas de las mujeres, y en la Wicca gradneriana, pero el
renacimiento de esta religión también puede ser trazado hasta los movimientos
feministas de los últimos años de la década de los '60. En 1968 un grupo
político radical de mujeres formaron una organización de protesta llamada
W.I.T.C.H. ("Women's International Terrorist Conspiracy From Hell") y se
llamaban a si mismas un coven. Aunque W.I.T.C.H. fue casi puramente una
organización política, ésta inspiró coventículos alrededor de Estados Unidos,
algunos de los cuales vinieron a ser espirituales y también políticos en
naturaleza. Poco después, Z. Budapest, una bruja hereditaria de Hungría formó el
coven Susan B. Anthony No. 1 en California y abrió la primera tienda de libros y
magia de espiritualidad femenina llamada "Feminist Wicca" (Wicca Feminista).
Festivales culturales de mujeres comenzaron en 1973 y se convirtieron en una
organización para mujeres interesadas en la Wicca diánica.
Diferencias entre las tradiciones diánicas y la Wicca en general
(Se dice "tradiciones diánicas" para englobar a todo tipo de práctica diánica,
las cuales, pueden o no, ser una tradición de la Wicca). Como otros practicantes
de la Wicca, las diánicas y los diánicos pueden formar coventículos, realizar
festivales, celebrar las ocho festividades mayores de la Wicca (solsticios y
equinoccios), y los Esbats, los cuales son rituales en su mayoría dedicados a la
Luna Llena. En la brujería diánica se utilizan casi todas las mismas
herramientas para el altar, los rituales y también el mismo vocabulario que
otros wiccanos y otras wiccanas. Las diánicas y los diánicos pueden también
reunirse en círculos más informales, lo cual implica menos compromisos.
Las diferencias más notables entre las dos es que los coventículos diánicos está
en la mayoría de los casos compuestos por mujeres solamente mientras que los
otros coventículos wiccanos son mixtos, algunos intentan tener el mismo números
de mujeres y hombres, y que la mayoría de los wiccanos rinden culto al Dios y la
Diosa, mientras en las tradiciones diánicas generalmente se le rinde culto a la
Diosa como un todo en Ella misma.
tras diferencias son menos marcadas y no pueden ser notadas por alguien de
afuera. Estas incluyen cómo el poder es manejado dentro del círculo o el coven.
Los coventículos wiccanos tradicionales (particularmente los gradnerianos y
alejandrinos) son dirigidos por una Suma Sacerdotisa y un Sumo Sacerdote quienes
pueden fundar un coven por ellos mismos después de llegar a un segundo y tercer
grado de iniciación en otro coven, desprenderse de un coven existente que se ha
vuelto demasiado grande, o estar en el coven mucho tiempo (aunque esto no es
típico en los coventículos estrictamente tradicionalistas). Ellos usualmente
dirigen el coven y toman las decisiones considerando el manejo del mismo.
En muchos coventículos diánicos la igualdad y la capacitación personal de todos
es la regla; a menudo la posición de Suma Sacerdotisa o líder ritual rota entre
las mujeres por cada aquelarre (Sabbat), por lo que todas las mujeres en el
coven tienen la oportunidad de dirigir. A menudo el término "Suma" es quitado
dentro del coven y la palabra "sacerdotisa" puede ser usada más como un verbo
que como un nombre - por lo tanto cada una toma un turno como sacerdotisa más
que "ser" la sacerdotisa. Las decisiones tomadas en grupo a menudo son
consensuadas más que jerárquicas.
Mientras algunos grupos diánicos ofrecen iniciaciones en la tradición, muchos
coventículos diánicos no ofrecen iniciaciones ni un sistema de grados,
prefiriendo una práctica en grupo menos jerárquica. En la Wicca tradicional
existe a menudo un periodo de iniciación (algunas veces por un año o más), antes
de avanzar a una práctica más completa. Estos pueden ser sistemas de tres, cinco
y más grados de rango dentro de un coven o tradición. Una persona a veces sólo
es considerada wiccana hasta que haya pasado por la iniciación y no puede
comenzar su propio coven hasta que no haya alcanzado un segundo o tercer grado.
Mientras que en las tradiciones diánicas la iniciación no es necesariamente
requerida para ser parte de la Tradición y pueden formar sus propios
coventículos.
La apertura hacia las personas de fuera es otra gran diferencia entre los dos
grupos. Por muchos años los wiccanos fueron muy secretistas. Sin embargo esto
cambió con las publicaciones de Gerald Gardner. Con la formación de las
tradiciones diánicas en la década de los '60, la Wicca en general se hizo más
pública. Las diánicas hicieron concentraciones públicas, protestas, e incluso
estuvieron envueltas en casos judiciales. Por ejemplo, Zsuzsanna Budapest se
enfrentó al estado de California en las cortes y triunfó. Estas acciones
ayudaron a traer a la Wicca más a la luz pública y la ayudó a ser una religión
más dominante. Existieron algunas fricciones entre algunos wiccanos
tradicionales y diánicos, pero con el pasar del tiempo los grupos paganos se han
vuelto más respetuosos entre ellos y consideran este tipo de fricciones
inapropiadas.
Debido a las posturas políticas de muchas brujas diánicas, sus celebraciones a
menudo incluyen diosas y tradiciones de países del llamado Tercer Mundo o de
grupos desprivilegiados en países industrializados, mientras que muchos grupos
de la Wicca tradicional tienen una tendencia hacia el eurocentrismo, por ejemplo
con deidades célticas y clásicas. Sin embargo, en la Wicca se hace hincapié en
que los nombres de las deidades son simples "etiquetas" y que todos los dioses
son el mismo Dios, y todas las diosas, la misma Diosa. Mawu, Yemayá e Ixchel (de
los