Filosofía e Historia del Método Pilates
Joseph Pilates formuló estos ejercicios en 1920, al principio, los bailarines
fueron los primeros interesados en utilizarlos, aunque Pilates quiso desarrollar
más el método y llevarlo hacia otras vías como la rehabilitación, de hecho,
desarrolló este método a partir de su experiencia en diferentes hospitales tras
la Primera Guerra Mundial. Su fama de recuperar a enfermos con él le llevó a
Nueva York, donde empezó a enseñarlo casi secretamente a algunos bailarines.
Actualmente el método Pilates está integrado en los programas de rehabilitación
de los Estados Unidos.
Sin duda, ofrece beneficios en el plano músculo-articular, también ofrece
beneficios para la corrección postural, facilita el contacto con el propio
cuerpo y esquema corporal, mejora la concentración, la atención, la relajación y
la respiración. Es ideal para corregir problemas posturales o lesiones; no
obstante, en estos casos, antes de probar con los movimientos, lo mejor será
consultar con el médico.
El método Pilates puede practicarse tanto por deportistas como por personas que
nunca hayan hecho ejercicio; incluso hay ancianos que lo practican. Existen 3
niveles de dificultad: básico, intermedio y avanzado. Cada sesión, asistida por
un instructor, debe enfocarse a las necesidades y particularidad de cada
persona.
El método de Joseph H. Pilates es fruto de toda una vida de observación del
cuerpo humano y de su funcionamiento natural. Pilates llamó a este sistema
“Contrología”, que definió como “la ciencia y el arte del desarrollo coordinado
cuerpo-mente-espíritu a través de los movimientos naturales bajo el control
estricto de la voluntad. El objetivo de los movimientos de la Contrología es
ejercitar al máximo cada haz de fibras musculares de los 800 músculos motores
voluntarios que se pueden modificar. De hecho, la esencia de la filosofía
Contrológica es entrenar cada célula del cerebro para que coopere con las
demás”.
El método combina lo mejor de las tradiciones orientales y occidentales al unir
el cuerpo y la mente y considerarlos un todo que coopera en completa armonía. El
enfoque oriental del ejercicio es un camino hacia la calma, estando centrado y
sintiendo la plenitud, haciéndo hincapié en los estiramientos y la flexibiliad.
El enfoque occidental hace hincapié en el movimiento, el tono muscular y la
fuerza. Joseph H. Pilates dio importancia a ambos enfoques en su Método.