
El proceso que explicamos a continuación es sencillo. Las
mejores horas para preparar la cera son las comprendidas entre las 7 y las 8 de
la mañana y las 6 y las 7 de la tarde. Para fabricar 10 velas comunes procede de
la siguiente forma:
Derrite a baño de maría 300 gramos de parafina utilizando preferentemente
recipientes de barro. Si no consigues un trozo de parafina reemplázalo por 30
cucharadas de grasa animal.
Agrega 3 hojas de menta, 3 de verbena y 3 de ajedrea machacadas. En lugar de
hojas de menta puedes utilizar una bolsita de té de menta. Bastará con abrir uno
de los extremos y volcar el contenido en el recipiente.
Cocina a fuego lento, cuidando que no baje el nivel de agua de la olla. Revuelve
los ingredientes con una cuchara de madera, hasta que se hayan derretido y
mezclado completamente. Retira y deja enfriar la preparación.
Pasa un trozo largo de hilo de algodón retorcido por el interior de una caño de
18 centímetros de largo y 2 de diámetro. Toma la punta sobrante del hilo y
enróscala, humedeciéndote suavemente los dedos con parafina.
Cuando haya secado, pega la mecha que sobró con cinta adhesiva al borde externo
del tubo. Coloca un tapón de corcho en el extremo contrario y vierte la parafina
derretida en el molde hasta completarlo.
Deja enfriar la cera por completo, al menos un par de horas, y después sumerge
por lo menos 3 minutos en agua bien caliente la base del tubo, para que la cera
se deslice fácilmente por el molde para sacarla.
El último paso debe realizarse con tiempo y tranquilidad. Un movimiento brusco
puede arruinar el trabajo. Despega la cinta adhesiva del tubo. Quita el corcho y
empuja hacia afuera la vela, con mucho cuidado para no torcerla. Finalmente, una
vez que haya asomado el pabilo (la mecha) engánchala con una pinza y extrae la
vela con toda suavidad.