Ángeles
Me gustaría que sepas que esta es la forma
en que mejor me conecto con mis amados ángeles. ¿Cómo lo hago? Bueno, me encanta
escribir cartas a mis ángeles y a los ángeles de otras personas. Esto te
enriquece la vida espiritual. Les escribo como si le escribiera a un amigo
íntimo, porque necesito que él sepa lo que mi corazón siente, es decir dirijo
mis emociones y mis pensamientos a él, porque se que me escucha. Otro beneficio
que tiene escribirle cartas es que nos ayuda a exteriorizar nuestros deseos y
asi poder liberarlos.
Escribir nos ayuda a debilitar tu apego con respecto a los deseos. Si continúas
aferrado a ellos, no hay modo que te abras a tu ángel a fin de que recibas de él
la ayuda que necesitas para conseguir lo que tanto anhelas. Sólo podemos recibir
cuando estamos con el corazón abierto. Si lo que deseas no viene a ti cuando lo
necesitas ten paciencia, no pierdas el resultado de vista. Con frecuencia te
darás cuenta que sucedió algo mucho mejor en su lugar.
Recuerda que los ángeles son seres de contacto y no de control. Nos ayudan desde
el amor incondicional que nos profesan, no desde el poder sobre nosotros mismos.
Siempre respetarán tu modo de pensar y tus necesidad más allá que no sean las
apropiadas para la ocasión.
Te daré algunos ejemplos para que intentes escribirles a tus ángeles de acuerdo
a tus necesidades.
Si necesitas ver a una persona, porque la extrañas, o tal vez porque te gusta su
forma de ser, escríbele a tu ángel: "Querido ángel ayúdame a encontrar la manera
adecuada de demostrarle mi amor a..."
Si necesitas encontrar trabajo: "Querido ángel , ayúdame ahora a encontrar un
trabajo digno y conveniente con un sueldo que satisfaga mis necesidades".
Al conversar con nuestros ángeles aprendemos a refinar nuestros deseos: a no
desear simplemente lo que queremos, sino lo que es más conveniente para todos. Y
eso ese uno de los dones que recibimos cuando nos contactamos con nuestros
ángeles.
Si no estas acostumbrado a escribirle a tu ángel, sería propicio que realizaras
algunos de los ejercicios que expuse anteriormente sobre cómo cimentarse, de
este modo te sentirás más relajado y lograrás una mejor comunicación con tu
ángel.
Pídele orientación y apoyo y agradécele su presencia por anticipado. Ríndete
ante él.
Firma la carta como lo haces cuando le escribes a un amigo. Algunas personas
suelen guardar la carta debajo de la almohada, en un diario personal. Otros como
yo, las queman, simbolizando que el mensaje se dirige con el humo por el cielo.
Haz lo que creas más conveniente, lo que tu corazón sienta que es lo correcto.
También puedes escribirle cartas a los ángeles de otras personas, no para tratar
de lograr lo que deseas, sino para expresar lo que sientes dentro de ti y no
puedes decirles. Hay momentos en la vida en que necesitamos decirle a una
persona lo que sentimos y por diferentes circunstancias no podemos, quizás
porque esa persona está muy lejos de nosotros, o porque temes herirla si
expresar lo que quieres decir. También puedes sentir la necesidad de querer
decirle algo a una persona que ha desaparecido de tu vida. Pues esta es la
manera mas bonita de decir lo que sientes y lo que realmente tú necesitas.
Cuando le escribas al ángel de otra persona, tu mensaje se entrega en el plano
angelico a través de los ángeles que se ocupan de establecer vínculos con otras
personas.
En mi experiencia personal cuando necesito hablar con el ángel de otra persona
me preparo para recibir su llegada a mi vida. Preparo el lugar donde hablaré con
él. Me gusta regalarle flores como jazmines o rosas blancas y enciendo velitas
blancas y una vela rosa que simbolice mi amor por esa persona. Antes de comenzar
a hablar con él, rezo una plegaria al Señor para que bendiga este hermoso
momento y llamo a mis dos ángeles guardianes para que me guíen en mis palabras,
en mi oración. Cuando hablo con el ángel de otra persona siempre tengo presente
que debo dejar mis egoísmos de lado, jamás le exijo nada por más necesidad que
tenga de que eso se concrete. Sólo expreso mis sentimientos y le pido que cubra
de amor a esa persona, que la ilumine y que lleve mi mensaje al corazón de ella.
La bondad de Dios es tan grande que si haces este ejercicio te darás cuenta que
todo es posible, como que aparezca en tu vida la persona por la cual estuviste
orando.
Hablar con el ángel de otra persona es rendirse en un estado de amor y de fe
infinitas. Cuando hayas terminado de hablar con ese ángel, dale las gracias por
el amor con que te ha escuchado, por estar contigo sin ser tu protector, da las
gracias por este estado de gracia que Dios te concede en tu vida, por la
presencia siempre incondicional de tu ángel guardián, que te acompañará hasta el
resto de tu días. Solo te resta esperar con fe, y jamás dudes de que tu mensaje
de amor será enviado y será escuchado por la persona que tanto necesitas.