Algunos maestros de artes
marciales recomiendan a sus discípulos abstenerse por lo menos un año de toda
actividad sexual si se desea dominar el Ch’i, lo que nos habla de una relación
entre el Ch’i y el sexo. Por supuesto, nosotros no proponemos una disciplina
semejante, pero sí pensamos que es importante entender que la energía sexual, la
libido, es una manifestación del Ch’i. El Ch’i se percibe a través de los
sentidos y toda sensación es sexual. Oír, ver, tocar, oler, son estímulos que se
relacionan directamente con la sexualidad y por lo tanto con el ch’i. Así, un
arreglo floral de colores llamativos atrae el Ch’i (nuestra percepción y nuestra
libido) hacia un rincón y lo energiza.
Es claro que algunas sensaciones aluden más directamente a la
sexualidad que otras: veamos pues los estímulos visuales, táctiles, olfativos y
sonoros que existen en nuestro hogar, y especialmente los más adecuados a la
hora de ambientar una velada especial.
Mirar y mirarse
Tus ojos son perfidia de campanas metidas entre incienso (e.e. cummings)
“Ver para creer”, “Una imagen vale por mil palabras” son lugares
comunes que expresan la importancia que damos a la información visual. La vista
nos abre un universo de posibilidades: permite distinguir detalles a pocos
centímetros o contemplar estrellas que arden a miles de años luz de distancia.
La vista permite procesar en milésimas de segundo inmensas cantidades de
información.
Toda relación comienza con un contacto visual. El juego de las
miradas, la prolongación del contacto visual, constituyen casi siempre el
preámbulo del amor. Tendremos en cuenta tres factores con relación a lo visual:
iluminación, movimiento y color.
Iluminación
Iluminar un objeto es la forma más simple de hacerlo visible. La
luz es una de las “curas” más elementales del feng shui, energizamos un rincón
oscuro simplemente agregando una lámpara. En el Capítulo 2 nos hemos referido ya
a la importancia de una iluminación tenue a la hora de favorecer la intimidad.
Movimiento
Cuando queremos llamar la atención de alguien sin hablarle, movemos
nuestras manos, brazos, cabeza u ojos, según las circunstancias. El movimiento
es un poderoso factor para llamar la atención. Campanas tubulares, cortinas que
se mueven con el viento, móviles de todo tipo, son eficaces para llevar la
atención y el Ch’i hacia donde queramos.
Color
El color es una forma de energía. Aunque podemos prescindir del
color para interpretar casi cualquier imagen, la experiencia del color emite un
mensaje y un simbolismo de inmediata captación. Trataremos ampliamente el
significado y el uso de los colores al tratar la Teoría de los Cinco Elementos,
por ahora mencionamos brevemente el significado de los colores, ya sea que se
utilicen en la vestimenta o en la ambientación, el significado es el siguiente:
Rojos :
El rojo puede utilizarse para atraer la atención o dirigir el flujo del chi
hacia donde se quiera, por ejemplo, hacia un rincón oscuro El rojo puro debe
utilizarse con moderación, siempre en objetos pequeños y nunca en superficies
grandes. Las personas depresivas pueden beneficiarse utilizando objetos rojos
(por ejemplo, un despertador o un velador rojo en la mesita de luz). Deberíamos
utilizar el rojo en la vestimenta toda vez que queramos llamar la atención.
Colores de la tierra o terrosos
Son adecuados para la sala de estar y el dormitorio, ya que conducen a la
pasividad y al descanso. También son adecuados para lugares donde habitan
personas inestables físicamente (por ejemplo, ancianos) o personas muy
excitables, ya que transmiten una sensación de apoyo firme y de quietud. Cuando
quieras aparecer como una persona sólida y confiable, utiliza en tu vestimenta
colores terrosos, pero evítalos si quieres aparecer como alguien dinámico.
Amarillo :
El amarillo es un color magnífico para llevar alegría a un ambiente, es
excelente para la cocina, especialmente si la familia suele comer allí, y
también para el cuarto de los niños. El amarillo en la vestimenta, si armoniza
con nuestra personalidad, puede hacernos resplandecer como la luz del sol.
Blanco:
El color de la pureza. El fondo blanco hace resaltar a los objetos y a las
personas, es adecuado para cuartos de baño y dormitorios.
Azules :
Aportan frescura y tranquilidad, aptos para dormitorios en climas cálidos y
oficinas.
Negro:
Se utiliza para evocar un aire de misterio y sensualidad,
Verdes :
Color neutral, tiende a tranquilizar y es adecuado para dormitorios, estar,
cuartos de baño, habitaciones de niños pequeños, lugares donde haya que generar
ideas nuevas y creativas.
Naranjas :
El color de la fusión, muy apropiado para salas de estar.
Púrpura:
El color de la individualidad, para jerarquizar oficinas y estudios, el
preferido de los adolescentes.
Rosa :
Está comprobado que el color rosa (para ser exactos, el color del chicle globo
clásico) tiene un poderoso efecto relajante. Una persona emocionalmente alterada
se calma en diez minutos en una habitación totalmente rosa, en veinte minutos
puede hasta quedarse dormida. Utiliza el color rosa en los lugares destinados a
la relajación y el descanso.
Oler y olerse
Yo te respiro en cualquier aire, en cada líquido te saboreo, y te
beso en cualquier aroma (S. George)
“Esto no me huele nada bien” Tiene mucho olfato para los negocios”
son expresiones populares que aluden a la importancia del olfato a la hora de
intuir. El olfato está asociado a las partes más antiguas de nuestro cerebro,
nos conecta directamente con las emociones. También el olfato tiene fuertes
connotaciones eróticas, gran parte de la atracción sexual se basa en el
particular modo de oler del ser amado. La excitación sexual se acompaña de
cambios en el olor corporal, que se perciben en el aliento, la piel y los
genitales. El olfato es, por lo tanto, un sentido a tener en cuenta a la hora
del amor.
He aquí algunos puntos importantes sobre el uso de aromas, siempre
en relación con el amor:
Parte de la atracción sexual depende de sustancias denominadas
feromonas, que son sustancias volátiles que emanan del cuerpo y expresan agrado
y atracción. El efecto de las feromonas es subconsciente, no nos percatamos de
su accionar. Las feromonas que produce la mujer pueden difundirse a través del
aire, las del hombre, en cambio, sólo se transmiten durante el contacto sexual.
El sándalo, perfume afrodisíaco por excelencia, tiene un aroma
parecido al de las feromonas.
Se ha comprobado que algunas sustancias que son responsables de la
atracción sexual se encuentran también en el agua de rosas y en el chocolate.
Rosas y chocolate son tradicionalmente asociadas al romance y no pueden faltar
en una cena íntima.
Los aromas pueden ayudarte a crear un ambiente propicio desde el
primer momento. Busca en la Tabla 3 la fragancia adecuada para cada ocasión.
Hay, como veremos, muchas maneras de aromatizar, pero es
fundamental la calidad de las esencias a utilizar. Utiliza sólo aceites
esenciales naturales de la mejor calidad. Son más caros, pero son los únicos que
te garantizan un resultado real. Además de los clásicos hornillos, potpourri,
pulverizadores y anillos de cerámica, los aceites esenciales pueden ser
utilizados en:
En el agua del baño o también en la esponja : seis gotas de una
buena esencia son suficientes en una bañera.
Sobre las velas: agrega unas gotas de esencia una hora antes de
encenderlas.
Sobre sábanas y ropa interior: Disolver 10 gotas de la esencia o
mezcla en un litro de agua mineral, agregar al agua de enjuague al lavar las
prendas. No centrifugar, el centrifugado elimina la fragancia.
Masajes: En la sección dedicada al tacto daremos más detalles sobre
masajes. Los aceites pueden ser suspendidos en aceite de oliva o de jojoba, para
un masaje sensual.
Tocar y tocarse
Cuando decimos que algo “nos toca de cerca” estamos expresando la
conexión del tacto con nuestra sensibilidad. Utilizamos el tacto para dar y
recibir afecto, para expresar nuestra unión más íntima con las personas y las
cosas que nos rodean. En la época Victoriana se hacía el amor con la ropa
puesta, es decir, no había contacto entre los cuerpos más allá de lo
imprescindible. Hoy el contacto es más amplio, sin embargo sigue enfocado
básicamente hacia lo genital, sin utilizar toda la gama de posibilidades que
ofrece nuestra piel.
La tradición taoísta sostiene que no es posible lograr una
satisfacción sexual completa sin una estimulación táctil profunda. La tradición
esotérica occidental, por otro lado, sostiene que la satisfacción sexual deriva
de un adecuado intercambio energético entre el hombre y la mujer. El sexo es un
juego de energías Yin y Yang, los cuerpos debieran tocarse intensa y
completamente durante el acto amoroso para asegurar el intercambio de las
energías.
Los masajes son una forma excelente de entrar en contacto y conocer
más íntimamente el cuerpo de tu pareja. En el Apéndice III se explica una
técnica sencilla de masaje.
Escuchar y escucharse
“Los violines unían su gozo al canto de las flautas
Mientras el baile se enardecía y entonces la vi” (P. Verlaine)
¿Habrá alguien que no haya vibrado alguna vez con una canción de
amor?¿Alguien que no haya asociado una melodía con la persona amada? Un ambiente
sin música es como una película sin banda de sonido. La música provee por sí
misma una armonía, hace vibrar el aire, transmite esa vibración a los corazones.
Aún cuando las luces se hayan apagado, la música y el sonido nos permite seguir
conectados.
El silencio es percibido como negativo en un encuentro amoroso:
apreciamos que nuestro compañero o compañera exprese su satisfacción con sonidos
y voces. Sin embargo, no todas las personas expresan con facilidad sus
sensaciones a través de sonidos, esto requiere de cierto grado de desinhibición.
En estos casos, la música llena con sus armonías los espacios vacíos de
silencio. Los sonidos del saxo, los violines e incluso el arpa son especialmente
adecuados para el amor.