Para el Feng Shui, las escaleras son el
camino que permite al Chi transitar entre los distintos niveles de una casa o
edificio.
Para los seguidores de este arte oriental es una gran preocupación que una
escalera se comunique en forma directa con la puerta de entrada, ya que favorece
que el Chi se desplace directamente del exterior a los pisos superiores (que
están más separados y por ende, menos preparados para protegerse de la energía
que reina en el exterior (lo que llamaríamos Chi exterior).
Cuando esto sucede, se pueden colocar amuletos de protección al pie de la
escalera y también plantas muy resistentes como la sansiviera.
Para los principios del Feng Shui, las escaleras que giran en ángulos curvos
ejercen efectos más benéficos que las que sólo suben en líneas rectas o giran en
ángulo recto.
Para contrarrestar los efectos que ejerce este tipo de escaleras (recordemos que
las esquinas o rincones son lugares en los que se acumula Sha) se puede colgar
un objeto de forma redondeada en la zona donde se ubica el ángulo recto, o en la
mitad de la escalera cuando describe una línea recta.