La manera en que nos integramos en el
ambiente puede convertirse en la clave del éxito o en la razón del fracaso,
según los expertos en el arte del Feng Shui.
El Feng Shui nos enseña cómo redistribuir el mobiliario en una habitación para
crear corrientes positivas de energía y armonizar el ambiente o cómo coordinar
luces, plantas y objetos de arte para lograr una armonía ideal que trae las
energías positivas. Para un conocedor del Feng Shui armonizar todos los espacios
donde vivimos o trabajamos es imprescindible para garantizar la mayor carga de
energía positiva para conseguir el éxito en nuestras tareas cotidianas.
Según los expertos, cuando fluye libremente la energía universal chi, nutre pero
si se impide su flujo nos perjudica. Si se queda estancada o se mueve demasiado
lento nos quita vitalidad; si, por el contrario, avanza muy deprisa nos
desconcentra, crea nerviosismo y atrae preocupaciones, impidiendo el pensamiento
correcto. Un experto en Feng Shui colocará la cama de su dormitorio de modo tal
que pueda ver la puerta y a todo el que entre, lo cual ayuda a proporcionar un
sueño tranquilo. Además, distribuirá los sillones y muebles de una sala para
lograr un ambiente agradable que invite a la conversación y proporcione una
estancia agradable al visitante.
El Feng Shui es similar a la acupuntura pues trata de descubrir cuáles son los
lugares del cuerpo (en este caso del edificio, sala o estancia) en los que la
energía se encuentra estancada o interrumpida, para corregir el problema. Por
ello, el Feng Shui recomienda sencillez en la decoración, a menor cantidad de
muebles y objetos, mayor armonía, ya que un sitio muy “cargado” absorberá
demasiado la atención de los visitantes y, por tanto, su energía. El Feng Shui
recomienda utilizar plantas a la entrada de la casa, y colocar colgantes
musicales suaves para “atrapar” la energía chi. Por otra parte, la luminosidad
es otro aspecto fundamental ya que afectará a nuestro estado de ánimo, por ello
se recomienda utilizar luces claras en lugares de mucha actividad y más tenues
en las áreas más íntimas.
El Feng Shui procede de la Naturaleza y cuando armonizamos con el ambiente
obtenemos los mejores resultados.