Casa y Feng Shui
Hay que tener en cuenta que para que una casa sea considerada como buena, según
establece el Feng Shui, ha de asociarse con tres premisas fundamentales.
Para que nuestro hogar mantenga las vibraciones positivas y sea sinónimo de
armonía y bienestar es necesario seguir los pasos del Feng Shui que nos enseña
cómo conseguirlo.
En primer lugar, nuestro hogar ha de ser estable y el edificio en el que se
asiente debe tener buenos cimientos y sólidas bases que traerán tranquilidad y
beneficiarán nuestra salud y nuestra economía. En segundo lugar, deberemos
guardar el equilibrio de colores y formas y en tercer lugar garantizaremos la
uniformidad de ambientes a través de la ausencia de estructuras prominentes o
salientes.
Así, es muy recomendable a la hora de comprarnos una vivienda, evitar aquellas
que tienen forma de L, C o H o incluso que tengan un diseño en el que existan
partes vacías y que, por tanto, no sean regulares. Tampoco son armónicas, las
casas que se construyen encima de pilares ya que denotan estrechez y opresión
que pueden impedir que fluya el Chi energético.
Es fundamental guardar el mismo nivel de planta para todas las estancias, además
de procurar que todas las habitaciones de la casa reciban luz exterior, sin
tener por ello que construir grandes ventanales abiertos que pueden dejar salir
las vibraciones positivas y provocar que entren las negativas. También es
aconsejable que los techos sean planos. En cuanto al mobiliario debemos ubicarlo
de tal forma que no ocupe más del un tercio de la superficie habitable para que
todo fluya con normalidad en nuestro hogar.
Por otra parte, los colores determinan la sensación que desprenderá un área
específica del hogar y debemos cuidar al máximo estos detalles para lograr la
armonía del entorno y de los que nos visitan.
En el Feng-Shui, cada color se relaciona con un tipo de energía. Así, el azul
ejerce un efecto asombroso sobre la percepción, los sentimientos e incluso en la
interacción con otras personas. En el dormitorio, tendremos colores
específicamente creados para la relajación.
No olvidemos tampoco que los dos tonos extremos son el blanco y el negro. El
negro atrae la atención y crea un efecto estimulante, pero también hace que un
espacio se vea más pequeño y cerrado. Puedes encontrar más consejos para la
decoración de la casa, en la sección de Feng Shui
LAL/AGENCIAS