El baño es un espacio de purificación, y si
comparamos a la casa con un organismo, el cuarto de baño es análogo al riñón. El
estado de un cuarto de baño suele reflejar la capacidad para a cuidarse y
quererse a uno mismo. Muchos autores consideran al cuarto de baño como un
elemento negativo, que “drena”las energías del hogar.
Sin embargo, hay grandes diferencias
entre los baños actuales y los baños de la China medieval. Hoy podemos
considerar al baño como un lugar de purificación y también de placer, donde a
través de los cuidados que prodigamos a nuestro cuerpo expresamos nuestra
autoestima.
No obstante la posición del baño dentro
del plano de la casa es bastante crítica. La puerta del baño no debería estar
cerca de la cocina, ni ser visible desde el comedor o el estar. Sólo mediante un
análisis detallado de las energías de una vivienda es posible determinar la
mejor posición del baño, pero en todo caso las siguientes recomendaciones serán
de utilidad:
La sensación del baño debe ser de intimidad y seguridad. Debe ser simple y no
demasiado grande.
La bañera no debería estar cerca de una ventana grande, aunque sí es favorable
una ventana al exterior.
Puertas y ventanas deben cerrar perfectamente.
Todos los grifos deben encontrarse en buen estado.
Es ideal que el área de toilet esté separada de la bañera, al menos por una
cortina.
Eliminemos del cuarto de baño todo lo que no tenga que ver con el aseo personal.
Evitemos utilizarlo de tendedero de ropa. Evitemos también que queden a la vista
frascos de medicamentos: que queden expuestos sólo los frascos más bellos y las
toallas secas.
Proveamos al cuarto de baño de fragancias naturales, evitando los perfumes
artificiales de aerosol.
Si el baño recibe luz natural, la presencia de plantas en el cuarto de baño
contribuye al equilibrio de los Elementos.
Señales de alarma en un baño:
Desorden, toallas tiradas en el piso.
Falta de accesorios para sostener el jabón o el papel higiénico.
Falta de objetos decorativos.
Falta de cortina o mampara en la ducha.
Más de dos espejos o dos paredes espejadas.