Según el Feng Shui, el bambú llena de
energía positiva al ambiente en el que se encuentre.
De hecho, es una costumbre muy arraigada entre los orientales regalarse una vara
de bambú en año nuevo. En ciertas zonas latinoamericanas se utiliza a modo de
caña para la construcción de estructuras livianas o incluso a nivel de
decoración de ambientes minimalistas y como plantas decorativas que pueden
conseguirse en los viveros.
Según el Feng Shui, el bambú imbuye de energía positiva al ambiente donde está.
Es una planta de fácil cultivo y es muy resistente en interiores ya que se
adapta perfectamente a ambientes secos. La luz no debe ser extrema, ni fuerte ni
demasiado tenue. Soporta bien desde los 10 a los 30° de temperatura ambiente. Se
puede colocar también en un jarrón o florero con suficiente agua, como para
cubrir las raíces, pero no mucho más ya que podría hacer que se pudra el tallo.
En decoración aporta belleza y hasta frutos comestibles; los osos panda obtienen
del bambú su alimento.
El bambú tiene más de mil usos y se estima que sólo en Argentina hay más de 20
millones de hectáreas marginales que podrían aprovecharse adecuadamente.
La madera de bambú es flexible y por su elasticidad millones de personas en el
mundo viven en casas construidas con esta planta. El negocio del bambú moviliza
15.000 millones de dólares al año.