| Lituana posee un lugar de leyenda, un lugar místico y único en el
mundo: "La Colina de las Cruces", también conocida como la "Meca de las
Cruces".
Es una colina sembrada de miles de cruces, el símbolo del espíritu
guerrero de un pueblo, el lituano, que resistió estoico el poder
soviético. Está considerado uno de los lugares de obligado peregrinaje
en todo Europa. Pero ¿por qué están ahí? |
 |
Desde principios del siglo XX, esta colina comenzó a gestarse como el escenario
de una batalla "simbólica", una batalla moral que se reflejaba en la aparición
de las primeras cruces. En 1961, los soviéticos, conscientes de la fuerza moral
que inspiraba en la resistencia lituana, arrasaron con la colina lanzando
bulldozers, destruyendo más de 2000 cruces; pero éstas siempre renacían de sus
cenizas, más fuertes, más contundentes en su mensaje de esperanza. Durante diez
años, Rusia intentó devastar la zona; prohibieron la colocación de cruces,
castigando el acto como un delito. Pero les resultó totalmente imposible.
Las cruces están hechas de todo tipo de materiales, amontonadas unas sobre
otras, enterradas o colgadas unas sobre otras. El espectáculo visual es
estremecedor y, a su vez, conmovedor. Todavía se desconoce el motivo real de su
colocación inicial, en el S. XIX, y aunque actualmente tiene un significado
religioso también posee sentido pagano.
Igualmente, en septiembre de 1993, el Papa Juan Pablo II bendijo el lugar, a una
tierra que se constituía como estado, y les obsequió con la Gran Cruz de Leño de
Bronce, situado en un llano frente a la colina. Los lituanos tienen en este
terreno plagado de cruces, un lugar donde reflexionar y afianzar su esperanza en
preservar la paz en su nación.
No obstante, probablemente la más de 50.000 cruces que pueblan la colina, no
daten más allá de 1985, su existencia evidencia la lucha de un pueblo por ser
libre. Eso sí, aunque cada una de ellas tiene una historia propia, lo realmente
importante es la historia en conjunto que representan: la libertad y la paz de
Lituania.