 |
La CÁBALA enseña que las energías recorren el Arbol de la Vida desde la Unidad, Kether, signada por el número uno, hasta la manifestación formal y substancial, el mundo y la materia tal cual los conocemos y los perciben los sentidos.
Este flujo de energías, o vibraciones, casi imperceptibles, son llamadas emanaciones, y conforman cualquier manifestación, así fuere este o aquél el género, la especie, forma, el tipo o la dimensión en que ella se exprese.
Las energías de las sefiroth todas ellas invisibles, menos Malkhuth, síntesis y recipiente de todo el Arbol realizan un camino descendente sucesivo desde la unidad (1) Kether, hasta la década, la Tierra, o el Mundo, Malkhuth (10), que es un reflejo invertido de Kether (10=1+0=1).
Las demás sefiroth, o numeraciones, son tomadas como intermediarias entre la inmanifestación y la manifestación. Y se las considera como los distintos aspectos, o atributos, de una sola y misma energía. Como las formas que tomara un hilo de agua al bajar de la montaña (manantial, arroyo, remanso, cascada, afluente, río, etc.) hasta llegar al mar.
|