Astrlogia y Horóscopos
Cuando se habla de ascendente en astrología no se hace referencia a los padres o a los abuelos, sino al signo del zodíaco que, en el momento del nacimiento, se encontraba en el horizonte.
El ascendente es, pues, el signo que aparece en el horizonte en el momento en que nace el sujeto. Este signo va a influir en el destino del nativo durante toda su vida. El ascendente puede modificar, de manera considerable, las cualidades, la sensibilidad, el carácter o, incluso, la constitución de la persona. Para sacar el máximo provecho de la astrología es absolutamente indispensable conocer su ascendente.
Para calcular el ascendente es necesario, primero, conocer con exactitud la hora del nacimiento y consultar las tablas que figuran en multitud de documentos sobre la práctica de la astrología.
El papel del ascendente
Si los signos del zodíaco caracterizan la personalidad estática del sujeto, su signo ascendente la modula en función de las características psicológicas y psíquicas. El ascendente introduce, pues, una noción dinámica en la personalidad del nativo del signo.
El conocimiento del ascendente es muy importante en la medicina astrológica; efectivamente, una misma enfermedad o un mismo problema pueden ser asumidos de manera muy distinta por dos personas en función de sus disposiciones psíquicas o psicológicas.
Para resumir, podría concluirse que el ascendente astral condiciona el carácter de una persona según su signo del zodíaco y sabido es, frente a cualquier enfermedad, lo importante que es el carácter. Desde el que se cree que padece un cáncer, cada vez que le sale un grano, hasta el que minimiza una hemorragia gástrica, la gama de los comportamientos es infinita.
Es, por otra parte, lo que prueba la astrología que, combinando los 12 signos zodiacales con los 12 signos ascendentes, describe 144 (12 x 12) temperamentos diferentes.
Carl Sagan, escritor y estudioso de temas astrológicos entre otros, dijo en cierta ocasión: Me es imposible avalar la declaración de las "Objeciones a la astrología" porque sentí, y sigo sintiendo, que el tono de la declaración es autoritario. La cuestión no reside en que la astrología tenga sus orígenes en la superstición, pues lo mismo se aplica a la química, la medicina y la astronomía. Analizar la motivación psicológica de quienes creen en ese arte me parece superficial en cuanto a su validez se refiere. No se conocía ningún mecanismo que diera cuenta del desplazamiento continental, hasta que fue propuesto.