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7 de copas.
Es el símbolo del pensamiento del consultante y de los proyectos que alberga en su mente. Es evidente, pues, que para establecer si sus planes se realizarán o no es preciso examinar con atención las cartas contiguas. Por ejemplo: si junto al 7 de copas sale, invertido, el caballo del propio palo, significa que el consultante tiene la intención de engañar a alguien y que lo conseguirá si la carta que sigue es el 9 de copas. No lo conseguirá, en cambio, si sigue el 10 de copas invertido.
Otro caso: supongamos que con el 7 de copas salen la reina de Oros y el as de bastos: el consultante piensa en una mujer morena con intenciones rastreras (el as de bastos significa caída). Pero, ¿se cumplirá este deseo? Si salen luego el caballo de copas y el 9 del mismo palo, sí se cumplirá; pero si sale la carta de la torre, no. Si inmediatamente después del 7 de copas sale el 9 de bastos, el consultante habrá de aguardar mucho tiempo para poder ver cumplido su deseo. Cuando la carta que estamos examinando sale invertida, significa que quien consulta tiene en su mente proyectos muy precisos: se trata de un viaje, si sale el 6 de espadas; de una empresa importante, si sigue el 3 de bastos; de una declaración, si es el caballo de copas.
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